sábado, 15 de febrero de 2014

SAMUEL TORREJON MORI

TORREJÓN MORI, SEGUNDO SAMUEL
Director del Instituto de Cultura Raíces del Perú – Chepén
Profesor de Educación  Artística

ORGANIZADOR DEL FESTIVAL INTERNACIONAL “DANZANDO EN LA      PERLA DEL NORTE DESDE EL AÑO 2007 HASTA LA ACTUALIDAD, RECIBIENDO LA VISITA DE LOS  SIGUIENTES PAÍSESPANAMÁ, COSTA RICA, VENEZUELA, MÉXICO, COLOMBIA, ECUADOR, BRASIL, CHILE, ARGENTINA, BOLIVIA. 

                                         LOS HUANQUILLOS EN LAS HISTORIAS:
                                                                    TOPONIMIO:
                HUANQUI: Cuidad de de las Huacas.

En los años posteriores a la conquista, los avaros españoles conocidos por su amor excesivo al oro procedieron a la más infame y cruel profanación de las tumbas de los ancestros que descansaban en los vientres sagrados de los Apus  que escondían a los tesoros de los Huamachucos. Causa por la cual procedieron a destruir las huacas de todo el imperio.
Contaban los más viejos de la Ciudad de Hualay, que en el cerro llamado Labra, lugar de muchas tumbas y huacas que descansaban en el interior del cerro, no fue ajeno a la codicia de los profanadores que procedieron al saqueo y a la profanación indiscriminada e inhumana de los tesoros y los restos de los ancestros que descansaban en dichas huacas. Suceso que ocasiono una inmensa pena e ira al guardián y protector del cerro llamado EL VIEJO, al ver profanadas las tumbas donde descansaban sus hijos. El viejo decidió mostrarse al líder  de los

profanadores, ofreciéndole un tesoro inmenso a cambio de que dejase descansar a sus hijos, el español acepto el trato y se llevó el botín.
Pero el oro es como es el sol, mientras más lo miras más te vuelve ciego corrompiendo el alama con la más grande codicia motivo por el cual los  españoles volvieron al cerro a seguir con su mal oficio rompiendo el pacto sagrado; el Apu del cerro furioso por el incumplimiento de dicho pacto y su función  como protector cobro su venganza y corrompió sus almas y cuerpo encerrándolos en su vientre, causándoles malformaciones en el rostro y tulléndolos el cuerpo, dejándoles salir en las noches de luna llena para que las generaciones futuras conozcan las consecuencias por la avaricia e irrespetuosa profanación de tumbas.
Estos seres, que ya habían perdido su humanidad, caminaban y vagaban sin sentido como queriendo recordar que un día fueron hombres realizando movimientos toscos moviéndose de lado a lado llevando cabelleras largas, con piedras en el rostro  y con un bastón en la mano conocidos como los huaqueros encantados ahora llamados HUANQUILLOS.